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18 de August, 2022

La inflación y la guerra impulsan la inversión en vivienda en España

El mercado residencial se ha comportado como un valor refugio, aunque a final de año la tendencia podría frenarse.


La vivienda se ha reforzado en los últimos meses como uno de los grandes valores refugio de la inversión en un contexto de incertidumbre e inestabilidad en los mercados financieros.

En lo que va de año los inversores inmobiliarios han crecido un 10% por la inflación y la guerra en Ucrania, incluyendo los nacionales y extranjeros. De hecho, y pese al contexto económico, las operaciones de compra, venta y alquiler de viviendas se siguen cerrando con normalidad debido a las necesidades de la demanda y por la aceleración de las operaciones debido a la inflación y la subida de los tipos de interés.

La inestabilidad de los mercados, que no apunta mejorar en los próximos meses, constituye una oportunidad para aquellos inversores que buscan tranquilidad y una rentabilidad estable. Este apetito de los inversores se suma el interés de las familias españolas por la compra de una residencia debido a la inminente subida de precios y de tipos de interés, factores que han abierto una 'ventana de oportunidad' para adquirir en mejores condiciones. De hecho, el residencial será el segmento inmobiliario que mayor interés va a atraer tanto en volumen de inversión como en número de operaciones.

En el mercado existe actualmente un elevado volumen de inversores con liquidez que está buscando invertir su capital comprando activos inmobiliarios como valor refugio, a falta de otras opciones a la vista en los mercados bursátil o energético. Por tanto, su apuesta es que el apetito de los inversores por el sector inmobiliario siga siendo elevado.

Estamos en un entorno macroeconómico increíblemente cambiante. Nadie hubiese dicho en enero lo que teníamos por delante. Si la inflación sigue subiendo de la mano de los tipos de interés y sigue habiendo liquidez, el mercado aguantará. Pero, con que uno de esos parámetros cambie, estaremos ante una caída de la demanda que afectará a los precios, aunque no al apetito inversor.

De momento, la previsión es que la demanda se mantenga al alza hasta final de año. Para entonces, se cree que podría producirse un parón en las compraventas de viviendas y en la escalada de los precios. No obstante, se pueda llegar a producir una caída comparable a la sufrida durante la crisis de 2008.

Fuente: Idealista News

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